La última vez que hablé con ella fui malo adrede. Quise ser borde, reprimiendo un instinto sobrenatural que me impedía serlo. Antes mi vida. Fui malvado, fui borde y cruel. Le contesté que no quería volver a saber nada de ella jamás, que no se molestase en buscarme. Añadí un aguijón ponzoñoso, también adrede. Le dije que no sabía cómo era capaz de conciliar el sueño por las noches. Me sentía como escoria por haber sido tan borde, pero parecía que el orgullo que ella tanto me había esforzado por aniquilar empezaba a surgir de la nada.
He perdido la cuenta de cuándo fue ese día. En algún lugar de mi ordenador guardo los mensajes del móvil.
Esta noche estaba quemando el stress previo a los exámenes con una partida al Counter Strike, el juego que siempre he criticado por ser carroña de preadolescentes cibercafeteros. Y de esto que ocurre en las películas, que giras la cabeza rápidamente para ver algo que te llama la atención. Y luego vuelves a lo tuyo. Y entonces te paras a pensar.
Por favor, otra vez no...
Todavía me tiritan los dientes, estoy temblando como si hubiera visto un fantasma. Aunque realmente ella es un fantasma en mis recuerdos. Después de insistir hasta la grosería en que no quería saber nada más de ella, me escribe un mensaje.
Después del shock inicial ya empiezo a sentir los estragos. No sé hace cuánto me escribió el maldito mensaje. De lo que no dudo es de que podría expresarme mejor, pero tuve que echar mano de los viejos ansiolíticos. Sólo es un mensaje. Sólo dice que se preocupa por mí y quiere saber cómo me va la vida. Y aquí estoy, como si hubiera visto un demonio. Frente a frente con la personificación del mayor daño que me han hecho. Pálido, tiritando y muerto de frío. Necesitaba escribir, aunque sólo sea para canalizar sentimientos sin nombre de la forma más creativa posible.
Qué hago... qué hago...
No quiero volver a saber nada más de ella, pese a que la reviva y la sienta las 24 horas del día. El orgullo ha crecido ahora, y no podría detenerlo fácilmente: sería fácil volver a ser déspota y cruel. Pero por otra parte, después de haber sufrido todo cuanto me hizo... cosas que han hecho llevarse las manos a la cabeza de rabia a la gente que me ama, cosas que todo el mundo se ha dado prisa en clasificar como "Cosas de una persona mentalmente inestable"... no puedo evitar sentir compasión. Su vida no es más fácil que la mía. Debería tener compasión, y ayudarla, aunque ello suponga también ayudarme a morir por dentro un poco más.
Paciencia, paciencia...
Dónde está ahora mi código de valores.
PD.: Perdón por la inconsistencia del texto

=( cuantas veces no hemos sentido lo mismo por alguien que consideramos nos ha lastimado??? pero somos humanos y nos duele ... que aquel en quien confiamos, que amamos, que creíamos parte de nuestra vida (y que nos amaba tambien) sea capàz de lastimarnos ... recogemos nuestro orgullo que es lo ùnco que nos mantiene de pie ... no es será la primera vez ... no serà la ultima ... pero seguimos respirando, aqui, ahora, no es fàcil olvidar la rabia que te hace sentir, ¿Quien se cree para entrar y salir de mi vida cuando le plazca??? por que no simplemente se olvida de que existo y hace su vida como he hecho la mia??? pero que ganamos con enojarnos??? solo nos resta libertad ... y finalmente hará su vida con o sin mi. por eso mejor tiempo al tiempo ... no es necesariocontestar su mensaje ... simplemente deja que fluya la vida tal y como es. Suerte en tu vida!!!
Gracias por escribir, de corazón.
Necesito acabar con ésto ya... necesito dejar de ser un alma errante en pena...
Que no me da la gana pasar media vida
buscando esa droga que tal vez no exista.
No me mira el sol que no me mira
si no me viene a ver una sonrisa!
y se me sale dando pedales
sin mi permiso una lagrimilla.
Da rienda suelta a tus sentimientos. Llora, patalea, odia, escribe un blog. Tu vida es algo mas que lamentos. Haz cosas, no solo las sientas. Lo que ahora son éxitos otrora eran tormentos.
Que contigo conviviras una vida, y si tu código de valores no se adapta a las situaciones, ya estás medio muerto. Haz lo que necesites hacer, pero recuerda que el dolor solo te recuerda que estas vivo. Aprende de todo. Escribe un libro de autoayuda y fórrate. No tengas miedo, no rindes cuentas ante nadie, y no hay opinión o decisión que no puedas cambiar.
Se dijo...tu vida eres tú. Eres lo que sientes, intenta no negarte a ti mismo. Es duro, y no pareces el tipo de persona que disfruta con las comodidades.
Felicidades :)
Deja que tu orgullo crezca y la aniquile. Yo estuve en tu situación, opté por esta vía y ahora yo soy feliz y ella no. En su momento también tuve dudas. La gente como esa petarda (disculpa la vehemencia) no se compadece de ti ni le interesa una mierda como te va, sólo tienen miedo a su propia conciencia. Después de lo que te ha hecho, darle cancha a su mala conciencia para diluirse sería lo último que deberías hacer. Toda acción genera una reacción, todo crimen un castigo. Sé un Harry Callahan existencial, encañónala, mírale a los ojos y suelta en tono lapidario "alégrame el día". Por supuesto, no le digas si está cargada o no. Ánimo.
Que te sientas perturbado por cosas así es normal. Pero como estoy bastante de acuerdo con lo que ya han escrito, no voy a repetir lo mismo y solo decirte que no la compadezcas, que cada uno es grandecito para saber lo que tiene que hacer en la vida ;)