¡Qué cambiado está esto!
Cada vez que he regresado a La Coctelera me he encontrado con un diseño nuevo. Este me ha dejado buen sabor de boca, y ni siquiera he corrido a ejecutar la herramienta de validación de (X)HTML, costumbre que me ha inculcado el nazi de accesibilidad, usabilidad y frontend developing de mi trabajo.
Últimamente no tengo tiempo de apenas escribir, pues es algo que requiere una gran dedicación. Pero poco a poco intento volver a redactar un par de párrafos en el castellano más perfecto que sea capaz de producir. Mi cabeza es una vorágine de idiomas y cada día me siento más torpe. No, no. No son muchos. Ung. Creo que a este editor no le gusta mucho que intente pegar texto. Me ha hecho perder el tren de pensamientos.
Pues nada. A publicar.

Pues qué bien que te guste, hijomío.
:)
Un placer verte de nuevo.